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Tener una pareja tiene sus pros y contras. Pero si cambias el gimnasio por estar sentada en el sofá o acostada en la cama viendo películas, y tu rutina diaria cambia totalmente y te vuelves más sedentaria es seguro que esto será un contra. Estudios han demostrado que parajes que conviven durante más de dos años son más propensos a ser físicamente menos activos, y las mujeres tienen más probabilidades de padecer obesidad.
Sin embargo una solución fantástica es, ejercitarse juntos. Otros estudio demostró que las mujeres que se ejercitaban acompañadas de sus parejas perdieron más peso que aquellas que hacían ejercicio solas. Esto se explica a que cuando las personas hacen algo juntos o en compañía son más proclives a continuar con la actividad.
Así que en vez de ver una película, opten por un paseo en bicicleta o inscribirse en el gimnasio.
Propónganse motivarse mutuamente para hacer ejercicio y nunca dejen de estar activos.

Enamorarse puede hacerte sentir bien, pero puede tener consecuencias en tu apariencia.
Primero dejas de hacer ejercicio, después comida para llevar, un pastelito más allá, y antes de darte cuenta tienes algo más que mariposas en el estómago, tienes algo como una panque que cuelga de lo que debiera ser tu cintura.
Cuando nos sentimos cómodos en una relación, establecemos nuevos hábitos juntos que no siempre son lo mejor para nuestro peso.
Por ejemplo, cuando eres soltera sueles prepararte alimentos saludables en casa. Pero una vez que entablas una relación no faltan las citas para cenar, por supuesto platillos ricos en calorías. Generalmente eso de ir a restaurantes se convierte en parte de sus actividades, lo cual es muy mala noticia para tu cintura. Según datos una persona que acude a un restaurante consume alrededor de 867 calorías, sin incluir postre ni bebidas.
La solución a este problema es cocinar juntos. Esta actividad además de ser algo muy íntimo y agradable, es ideal ya que pueden controlar la grasa y las calorías mediante el uso de recetas saludables e ingredientes bajos en grasas.
Si es inevitable salir a cenar fuera te recomiendo comer un bocadillo saludable que contenga proteína y fibra, pocas horas antes de la comida. Puedes probar una porción de yogur sin grasa y un pedazo de fruta, o un pequeño tazón de cereal con leche baja en grasa. Esto es por que algunas mujeres prefieren aguantarse hasta la cena para comer algo, lo que provoca que lleguen con muchísima hambre y se terminan excediendo en los alimentos.

No dejes de respirar
Incluso levantadores de pesas experimentados a veces se olvidan de respirar durante un movimiento fuerte. Pero esto resulta contraproducente ya que provocas que tu cuerpo sienta mucha necesidad de oxígeno, obligando a tu corazón a que trabaje más duro. Es conveniente exhalar durante el esfuerzo principal de cada movimiento, y aspirar al volver a la posición inicial.
Suda la gota gorda
Para saber si estas danto tu máximo esfuerzo podríamos decir en una escala del 1 al 10 que 1 es un esfuerzo muy débil (como estar descansando en tu cama) y 10 de esfuerzo es el máximo (el cual se podría representar como estar huyendo de un perro furioso). Para generar tono y masa muscular al menos se tiene que dar un siete u ocho en la escala de esfuerzo durante el entrenamiento.
Piensa en todo tu cuerpo
Quizá lo único que te motiva a ir al gimnasio sea esa lonja o llantitas demás, pero es un error solo atacar las partes menos favoritas de tu cuerpo, ya que los ejercicios para áreas especificas no funcionan.
El cuerpo necesita un entrenamiento completo para construir más masa muscular y quemar a su vez más calorías por día.

El levantamiento de pesas te proporciona grandes beneficios: aumenta la masa muscular, lo que acelera el metabolismo ayudándote a quemar calorías y a eliminar grasa de zonas difíciles. También ayuda a mejorar la calidad del sueño, previene el dolor de espalda y refuerza nuestro sistema inmunológico.
A pesar de todos estos beneficios, muchas mujeres evitan las pesas en el gimnasio, de hecho solo el 21% practica el levantamiento de pesas pero tan solo dos o tres veces por semana. El resto de las mujeres es probable que estén mal informadas, se sientan intimidadas, o simplemente no les agrade la idea de realizar pesas y las eviten.
Bueno, las excusas terminan aquí. Te enlistamos unas técnicas muy fáciles de seguir para que te ejercites con pesas. Recuerda que la recompensa de practicar pesas se verá reflejada en tu agilidad y un cuerpo mucho más sexy.
1. Haz un plan
Al entrar en una situación desconocida (por ejemplo: la zona de peso libre), el cuerpo tiende a congelarse por un momento y lo único que se puede mover son los ojos. Según expertos en el lenguaje corporal, este proceso natural es un signo físico que demuestra que te sientes confundido. Es por eso que se te recomienda decidir de antemano lo que vas a hacer tan pronto como te encuentres en la zona de pesas. Por ejemplo, ir directamente hacia las pesas ¿pero cuáles? Ya que cargar demasiado peso de entrada puede dañarte y ponerte en riesgo de alguna lesión, sin embargo utilizar peso muy ligero no ayudara a ver resultados.
Aquí te mostramos una tabla de pesos recomendados para principiantes en cada ejercicio.
Si estás haciendo… vuelos laterales
Comience con… 1 a 2 kilos en cada mano
Si estás haciendo… curls de bíceps
Comience con… 2 a 4 kilos en cada mano
Si estás haciendo… remo con mancuerna
Empieza con… 5 a 9 kilos
Si estás haciendo press de pecho…
Empieza con… de 5 a 20 kilos (en barra)
Si estás haciendo… sentadillas
Comienza con… cero (peso corporal) a 20 kilos
2. Golpear ocasionalmente las barras de las pesas cuando se trabaja con material de resistencia como máquina de cable o press de pierna sentado es normal, pero hablar de ocasionar un ruido escandaloso es algo más que malos modales; ya que soltar abruptamente el peso puede causarte lesiones.
Soltar el peso abruptamente es más que un error de novatos, ya que puede causarte una seria lesión. Además de no conseguir los resultados buscados, por que no trabajaa o haces bien el movimiento completo. Para conseguir buenos resultados y evitar lesiones cuenta tanto como subir el peso, como bajarlo a una velocidad media sintiendo como trabaja cada parte del cuerpo.

Los bocadillos ayudan a controlar el hambre y disminuir las porciones de comida, es por eso que si un bocadillo no te satisface es necesario buscar algo más.
No olvides que un bocadillo te debe hacer sentir satisfecho, debe ser nutritivo y además estar en un rango de 100-200 calorías.
Un buen bocadillo podría ser algunas verduras congeladas, como los chicharos, ya que una taza contiene tan solo 55 calorías y 3 gramos de fibra; o bien la misma cantidad de elote contiene 72 calorías y 2 gramos de fibra. Estos dos bocadillos son ideales ya que el alto contenido en fibra y la baja cantidad calórica te hacen sentir satisfecho, sin impactar en tu peso. Además son de sencilla preparación y con buen sabor.
También puede utilizar la misma cantidad de uvas y cerezas.
Cuando eres niño se te dijo que te acabaras todo lo que te servían, así que no es de extrañarse que te conviertas en adulto y te sientas obligado a terminarte todo lo que te ponen enfrente. Romper con ese hábito puede ser casi imposible, pero te diré como ayudarte a perder peso.
Cambiar de platos, cubiertos, e incluso centros de mesa, te permitirá dejar limpio tu plato, sin dejar limpio tu guardarropa a causa de esos kilos que sigues y sigues subiendo. Te explico por que…
Comer en platos de 6 pulgadas de diámetro puede que te haga sentir como Alicia en El País de Las Maravillas, pero un estudio demostró, que las personas que comieron hamburguesas en platos más chicos, creyeron estar comiendo un promedio de 18% más que en realidad. Y las personas que comieron en platos más grandes (12 pulgadas de diámetro) no tuvieron esa ilusión.
Por lo que la investigación demuestra que cuanto más grande es el plato, más le pondrás en él. Así es que lo mejor es sacar los platos más pequeños, o bien usar una simple taza de té para servirte helado en vez de usar un tazón. Recuerda que entre más grande sea el recipiente mayor serán las calorías consumidas.
También estudios demuestran que en relación a los vasos, los adultos vierten aproximadamente 19% más de líquido en vasos bajos que en vasos altos. Esto se explica a que nuestra mente tiende a centrarse más en la altura de un objeto que en su ancho. Por lo que creemos que a la hora de usar un vaso bajo, no esta tan completo.

Otros estudios han demostrado que las personas que utilizan cucharas de tres onzas para servir la comida comen en promedio 15% más que aquellas que tan solo emplean dos cucharadas con cucharas de 1 onza.
También se ha demostrado científicamente, que la gente come un 56% más cuando se sirve de recipientes de galón, que los que se sirven de recipientes de medio galón. Por otro lado se recomienda que cambie sus recipientes de cristal a unos que sean de cerámica; ya que se revelo que las mujeres que utilizan contenedores transparentes comían en promedio un 71% más de aquellas que sus contenedores no se podían ver el contenido.
No existe la dieta milagrosa para perder peso de forma mágica. En PerderPesoRapido.com te presentamos algunas ideas para quitarte esos kilitos que sin duda marcarán la diferencia.