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Hemos escuchado que el entrenamiento físico debe ser una actividad no negociable, como cepillarse los dientes. Para incluir la actividad física a la rutina diaria, hay quienes prefieren levantarse a las 5:00 am y correr 5 kilómetros, otros prefieren ejercitarse después de las 5:00 pm, mientras que el resto de nosotros cambiamos repentinamente el horario de entrenamiento. Pero la gran pregunta es: ¿realmente importa en qué momento del día nos ejercitamos?
¿Qué es mejor: entrenar por la mañana o por la tarde?
Los resultados a estas preguntas son sorprendentes, ya que un estudio realizado sugiere que el ejercicio tiene mayores beneficios por las mañanas para aquellos que tienen empleos estresantes.
Por otro lado se encontró que el entrenamiento por la tarde mejora significativamente la calidad del sueño por la noche.
Por dichas razones no se ha llegado a una conclusión del mejor horario para entrenar. Sin embargo continúa leyendo los siguientes consejos para conseguir el horario perfecto de entrenamiento para ti y de acuerdo a tu objetivo.
No te sientas culpable si no eres capaz o no te sientes dispuesto a levantarte más temprano para hacer ejercicio. Sin embargo si tú deseo y objetivo es perder grasa corporal, lo mejor es entrenar por la mañana con el estómago vacío. Lo mejor para este caso es hacer cardio.
En cambio si lo que quieres es tonificar y realizar entrenamiento de fuerza como levantamiento de pesas, se recomienda realizar la actividad en la tarde o noche.
Encuentra tu hora de oro
Experimenta entrenándote a diferentes horas del día para saber que es lo que mejor te funciona. Una vez que hayas encontrado esa hora de oro estarás más emocionado de trabajar y lograr mejores resultados. Encuentra la hora en que tu nivel de energía se encuentra más alto y explótalo al máximo.
Mezcla tus entrenamientos
Independientemente de la hora que prefieras hacer ejercicio, mantén una rutina variada de ejercicios, esto te ayudará a mantenerte motivado para ejercitarte. Prueba alternando días de ejercicio cardiovascular y otros días entrenamientos de fuerza.
Ejercítate diariamente, no importa a la hora que lo hagas. Lo que importa es triunfar día a día en el camino para perder peso y hacer ejercicio.
Cuando se trata de perder peso, los pensamientos que pones en tu mente son tan importantes como la comida que llevas a tu boca.
Continua leyendo los tres errores mentales más comunes en tu viaje hacia perder peso y descubre como evitarlos.
Error número 1: Negación
Nos vemos al espejo todos los días. Pero muchos de nosotros elegimos ver la persona que una vez solíamos ser, ignorando por completo los kilos que hemos aumentado. Otros suelen decirse que simplemente es algo temporal y buscan culpar a la mala relación de pareja de la que acaban de salir, al empleo tan extenuante que tienen, o que es el peso que ganaron con el último embarazo. No hay nada ni nadie a quien culpar. Y por más que queramos pensar que el peso que tenemos es temporal les puedo garantizar que no es así.
Solución: Lleva tus cuentas
Antes de realizar cualquier cambio, debes anotar todo lo que comes durante una semana. Puedes quedar bastante sorprendido por todas las veces que te encuentras masticando algún alimento sin ningún sentido. Recuerda que perder peso es puras matemáticas, lo cual nos lleva a: que las calorías consumidas en un día deben ser menores a las calorías que puedes quemar diariamente.
Haz un plan semanal a la vez y adhiérete a él. Lograras resultados!
Error número 2: Negatividad
Estoy gordo (a). Dos palabras que necesitan desaparecer de tu vocabulario. Una cosa es aceptar el hecho que te tienes sobrepeso y otra muy distinta es martirizarte repitiendo una y otra vez que “estas gordo (a)”. Nadia se ha despegado el sofá después de tratarse a sí mismo con tanta dureza. Sí esto no se lo dirías a tu mejor amigo, no te lo digas a ti mismo.
Solución: Piensa como si estuvieras delgado (a)
¿Alguna vez has estado en una fiesta en la que asista alguna chica delgada? Seguro que no has notado que se escabulla para darse un atracón. Y tampoco piensa en dejar una fiesta con tal de pasar a un restaurant de comida rápida. La clave es que ella ve la comida como una herramienta para mantenerse fuerte y sana y en ocasiones especiales se permite comer algunos bocadillos.
Recuérdate a ti mismo (a) que tienes el control, evita palabras como flaca (o) y dieta, remplázalas con estar en forma, sentirte fuerte y sano (a).
Re-programar tu mente se ayudará a mantenerte en el camino para perder peso.
Error número 3: Esperar la perfección
La idea de que no puedas comer cualquiera de tus alimentos favoritos nunca más es la receta para el desastre. Establecer una meta inalcanzable y obsesionarse tanto por cumplirla, no es la forma de crear un estilo de vida saludable.
Solución: Recompensas y tiempo libre por buen comportamiento.
Piensa en algo que has querido hacer y lo has estado posponiendo y llévalo a la práctica como recompensa por un primer mes con éxito.
Establecer objetivos y recompensas te ayudará a mantenerte motivado en el camino hacia perder peso.
Ojo olvídate de recompensarte con una rebanada de pastel, o una cena espectacular. Recuerda tu objetivo en tu recompensa.
Antes de realizar cualquier cambio, hay una cosa clave que debes recordar y dominar a la perfección: acéptate a ti mismo.
Todos nos enfrentamos a uno mismo en un momento u otro. La clave del éxito consiste en asumir la responsabilidad de nuestro pasado, asumir el presente y planificar para el futuro. Reconocer que hay algunas cosas que has permitido que salgan de control, esta bien, pero tu apariencia física no es todo lo que tienes para mostrarle al mundo.
Recuérdate todo lo que eres, lo mucho que has logrado y establece metas pequeñas y alcanzables.
El camino hacia un mejor cuerpo tiene muchas vueltas y lleva toda una vida. Es un viaje gratificante si desaceleras lo suficiente para disfrutar del paseo.
Todo mundo desea mantener su metabolismo funcionando a buen ritmo, pero a medida que envejecemos, nuestro metabolismo se desacelera naturalmente. Sin embargo existen algunos consejos, tips y recomendaciones prácticas para contrarrestar los efectos que la edad tiene en el metabolismo y cómo continuar quemando calorías.
Antes que nada debemos tener conocimiento de lo que es la tasa metabólica basal. Este término de tasa metabólica basal se refiere a la cantidad de calorías necesarias para mantener todos los procesos corporales incluyendo los latidos del corazón, la respiración, función renal, la digestión, el pensamiento, etc. Cada cuerpo quema cierto número de calorías sólo para mantenerse vivo.
Algunos factores que influyen en esa tasa metabólica basal son el sexo, la altura, peso y edad.
Con respecto a estos factores se sabe que un hombre tiene mayor tasa metabólica basal que una mujer; también una persona que es más alta tiene una tasa metabólica basal más elevada que aquella que es más bajita. Incluso, contrario a la creencia popular una persona que tiene un peso más elevado tiene una tasa metabólica basal más alta que las personas delgadas.
Y con respecto a la edad una persona joven tiene una tasa metabólica basal más alta que una persona de mayor edad. Es por eso que a mayor edad más se dificulta la perdida de peso.
Algo importante que necesitamos saber es que sólo existen dos factores que pueden aumentar los requerimientos de calorías y por lo tanto nos permite comer más y mantener nuestro peso, o comer la misma cantidad y bajar de peso: la actividad física y los estimulantes artificiales.
Como ya lo habíamos mencionado anteriormente sabemos que nuestro metabolismo se desacelera a medida que envejecemos. Así que si eres mayor, tienes que trabajar más para impulsar tu metabolismo. En definitiva tendrás que aumentar tu actividad física.
Puedes incrementar el número de veces que hagas la actividad o bien, aumentar el periodo de tiempo en el que se realiza la actividad física. Por ejemplo, puedes hacer ejercicio tres veces al día durante 15 minutos cada sesión, o bien, realizar una sesión de 45 minutos. El chiste es que hagas más ejercicio de que habitualmente estés acostumbrado.

Otra recomendación para acelerar nuestro metabolismo es comer un refrigerio que contenga de 11 a 20 gramos de carbohidratos antes de realizar ejercicio en la mañana para avisarla al cuerpo que nos encontramos despiertos y proveerlo de energía para el entrenamiento. De no ser así el cuerpo continuara liberando glucógeno. En términos sencillos si no le avisamos al cuerpo que estamos despiertos y lo alimentamos, tomará la energía que requiera de nuestras reservas que especialmente se encuentran en el músculo. Y el músculo nos ayuda a consumir más calorías, que es lo que necesitamos para perder peso.
Otra recomendación para aumentar la tasa metabólica basal es consumir varias comidas pequeñas durante el día en ves de dos o tres grandes. Prueba comiendo de 11 a 20 gramos de carbohidratos antes del ejercicio en la mañana, después tú desayudo, más tarde el almuerzo, luego la comida, sigue con la merienda, y por ultimo la cena. Recuerda que la cantidad que comías en tres comidas lo debes distribuir balanceadamente en pequeñas porciones durante el día.
tra idea es que considere la posibilidad de beber una bebida con cafeína por la mañana y en la tarde. La cafeína actúa como estimulante. Sin embargo, esta acción recuerde consultarla con su médico de cabecera.

Tomar un suplemento multivitamínico seguro te dará las vitaminas y minerales que te permitan procesar correctamente los alimentos.
Y por ultimo recuerda aumentar la ingesta de líquidos a un mínimo de dos litros de agua pura al día.


Antes que nada para poder definir si la margarina o la mantequilla es la que nos conviene consumir para cuidar de nuestra salud y figura tenemos que saber que es cada una de ellas.
La mantequilla es la grasa de la leche, la cual pasa por un proceso de pasteurización, centrifugación y sedimentación en frío.
Mientras que la margarina está elaborada con aceites vegetales que se encuentran en estado líquido a temperatura ambiente. Dichos aceites se someten a un proceso industrial de endurecimiento para adquirir su consistencia sólida y untable. Dicho proceso se le llama hidrogenación.
En tal proceso se le inyecta hidrógeno a los aceites para solidificarlos. Lo cual resulta peligroso para el organismo porque convierte el aceite vegetal insaturado y sin colesterol en grasas saturadas o “trans”. Lo cual deriva en el mismo efecto negativo de las grasas animales de la mantequilla, elevando el colesterol malo y disminuyendo el colesterol bueno de la sangre, y ocasionando efectos nocivos en el metabolismo, enfermedades cardiovasculares, obesidad y algunos cánceres.
Otras diferencias es que la mantequilla contiene vitaminas, proteínas y minerales; mientras que la margarina puede contener vitaminas sólo si le son añadidas.
En el sabor la mantequilla tiene un sabor y color natural; mientras que la margarina imita el sabor de la anterior mediante aditivos artificiales y colorantes.
Algo importante a tener en cuenta es que la mantequilla por ser de origen animal contiene un 80% de grasas saturadas, lo cual provoca que el colesterol se acumule en las arterias. Mientras que la margarina al fabricarse con grasas vegetales insaturadas tiene menor riesgo de causar daños al corazón.
En conclusión ni la margarina ni la mantequilla son buenas para la salud y no importa tanto si las consumes, lo que sí afecta es la cantidad y en caso de que tu elección sea mantener buena salud, niveles de colesterol aceptables y una figura esbelta, no hay más remedio que excluir ambas grasas de tu alimentación.
Habiendo dicho lo anterior si aun prefieres seguir consumiendo estos productos existen en el mercado margarinas menos dañinas las cuales casi no contienen grasas “trans” porque se fabrican con aceites de canola y palma, los cuales se encuentran sólidos en su estado natural, por lo cual ya no requieren del proceso de hidrogenación para lograr una consistencia sólida.
También busca las margarinas que contengan fitosteroles que es una sustancia vegetal que reduce el nivel de colesterol en la sangre y que además la Asociación Americana del Corazón las recomienda.
También opta por margarinas suave (blanda) o líquida ya que seguro tiene menos grasa hidrogenada que la margarina sólida.
No existe la dieta milagrosa para perder peso de forma mágica. En PerderPesoRapido.com te presentamos algunas ideas para quitarte esos kilitos que sin duda marcarán la diferencia.